Samsung presentó sus resultados para el segundo trimestre del año,
presentando cifras que para cualquier ciudadano promedio parecerían muy
positivas. La empresa informó ganancias operativas de 9,5 billones de
won (USD$8.300 millones) – un 47% mejor que el año pasado e ingresos
por 57 billones de won (USD$49.900 millones).
Se trata de las cifras más altas que Samsung ha obtenido nunca – sin embargo, los inversionistas se decepcionaron con el resultado.
Esto se debe a que en el mercado se había estimado que los números
debían ser todavía más altos, para ganancias por 10.16 billones de won
(USD$8.890 millones), unos USD$690 millones más de lo que reportó.
Samsung aparentemente está entrando en un área en que no importa si
las cifras son récord, ya que su crecimiento meteórico parece estar desacelerándose. En Reuters algunos analistas se preguntan si
la venta de smartphones Galaxy ha alcanzado un tope, donde nuevos
competidores puedan quitarle mercado. El aumento de la competencia puede
provocar bajas de precios, reduciendo los márgenes de ganancia a los
que podría aspirar Samsung.
Así las cosas, las acciones de la coreana bajaban 3,8% en la bolsa de corea, a pesar de las ganancias récord.